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Hidrología

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Caudal del río a tiempo real

 

Este río es el principal afluente del río Júcar (con un caudal medio de 220,82 Hm³) que discurre encajonado entre varias hoces y cañones de belleza singular. Aguas abajo recoge el cauce del río Zafrilla. Desde este punto, se desarrolla la principal característica del trazado del río Cabriel, consistente en la alternancia de pequeños valles fluviales y escarpadas hoces. Cerca de la localidad de Boniches desagua en sus orillas el río Mayor, cuya aportación duplica su caudal. En la zona de Villar del Humo se unen dos ríos al Cabriel: el Mesto y el Verchenque. En las proximidades al embalse de Contreras aportan su caudal el río Guadazaón, el río San Martín y el río Mira. En el tramo final del Cabriel, previa a su desembocadura en el río Júcar (Cofrentes), son importantes las contribuciones hídricas procedentes de varias ramblas como la de Consolación (Iniesta) y la Albosa (Venta del Moro y Requena) y Bullana (Requena).

 

HIDROLOGÍA SUPERFICIAL

La red hidrográfica del Parque Natural de las Hoces del Cabriel está constituida por el río Cabriel y los barrancos y ramblas tributarios a él. Se trata de un espacio muy marcado por la presencia de estos elementos, que le otorgan, además, gran parte de su valor como espacio natural.

Es evidente que el principal elemento hidrográfico del Parque Natural es el río Cabriel, uno de los afluentes principales del río Júcar junto con el río Magro y el río Verde. Nace a 1.839 metros sobre el nivel del mar, en la vertiente meridional del nudo de San Juan, en la Sierra de Albarracín. En su parte alta, las aportaciones hídricas provienen del drenaje de acuíferos jurásicos y cretácicos, recibiendo la mayor parte de ellas entre Pajaroncillo y el embalse de Conteras.

Sus afluentes principales son los ríos Martín, Henares y Ojos de Moya por su margen izquierda y los ríos Mayor del Molinillo y Guadazaón por la derecha. Estos afluentes aportan sus aguas antes del Embalse de Contreras, a partir del cual el río Cabriel circula encajonado a través de meandros y hoces característicamente sinuosos.

En este punto, la red hidrográfica es muy densa, conformada principalmente por barrancos y ramblas que se desarrollan en su vertiente septentrional, que quedan incluidos en el ámbito del Parque Natural. El río Cabriel tiene carácter de flujo continuo, puesto que fluye agua a lo largo de todo el año, pero la mayor parte de las ramblas que le son tributarias son cursos efímeros, dependientes de las precipitaciones estacionales.

La confluencia con el río Júcar se produce en el Embalse de Embarcaderos, a una cota de 312 m.s.n.m, tras 262,2 Km. de itinerario en dirección Sur, mayoritariamente.

 

Aguas subterráneas

Las condiciones hidrológicas de la zona de estudio no son excelentes para la acumulación de grandes caudales de aguas subterráneas. Por un lado, la reducida superficie de calizas mesozoicas aflorante, que suelen actuar como áreas de infiltración y almacenamiento y por otro, el intenso drenaje natural al río Cabriel por medio de arroyos y barrancos más o menos excavados.

En esta situación no es de extrañar que, como efectivamente sucede, no existan fuentes importantes y las existentes produzcan generalmente aguas de mala calidad y gran dureza, aunque pueden aparecer un gran número de fuentes y manantiales. Esto se debe simplemente a que la alternancia de niveles permeables e impermeables, la disposición casi horizontal de los estratos y el encajonamiento de la red fluvial, dejan al aire gran parte de los posibles acuíferos, cuyo contenido se pierde así en numerosas fuentes de caudal mínimo.

 

Ramblas y barrancos

Como ya se ha indicador, el Rio Cabriel presenta un entramado denso de ramblas y barrancos, cuyas principales características son el encajonamiento de sus cauces y su recorridos breves y de pendientes considerables. Por lo general, se trata de cauces secos, con la salvedad de las ramblas Caballero y su tributaria, la rambla Albosa.

El rumbo que prevalece en las ramblas y barrancos dentro del Parque Natural es perpendicular al río Cabriel y, por tanto rumbo W en el primer tramo del Cabriel, hasta Vadocañas y rumbo SW en el segundo tramo.

La conformación y orografía de las ramblas es, precisamente, uno de los elementos que más ha marcado el desarrollo socioeconómico de la zona, al condicionar la dirección de las infraestructuras viarias siguiendo paralelamente el perfil de barrancos y ramblas. 

 

Caudales ecológicos

El caudal ecológico aguas abajo del embalse de Contreras queda fijado en 400 litros por segundo, según la Orden de 13 de agosto de 1.999 por la que se dispone la publicación de las determinaciones del contenido normativo del Plan Hidrológico del Júcar (1.999) aprobado por el Real Decreto 1664/1998, de 24 de junio. Este caudal ecológico se cumple, según el Informe para la Comisión Europea sobre los artículos 5 y 6 de la Directiva Marco del Agua. Demarcación Hidrográfica del Júcar, 2005

En el artículo 8 de esta Orden se establece que el mantenimiento de los caudales ecológicos y de los caudales necesarios para la conservación de humedales y protección frente a la intrusión marina constituyen restricciones a las disponibilidades del sistema. El caudal ecológico queda definido como la disponibilidad de caudales que permitan el mantenimiento y la recuperación de los ecosistemas propios de cada tramo de río.

Los casos en que se considera prioritario el mantenimiento de un caudal ecológico son:

a) Especies o hábitats protegidos por la legislación nacional o de las Comunidades Autónomas.

b) Hábitats o especies incluidas en los anexo I o II de la Directiva 92/43/CEE relativa a la conservación de los hábitats, flora y fauna silvestres.

c) Especies cuyo aprovechamiento tenga un interés preferente o sean objeto de pesca.

d) Espacios naturales valiosos determinados por la Administración medioambiental, con especial atención a casos singulares de boque de ribera.

e) Afección a zonas húmedas o a tramos fluviales de interés ambiental.

Cabe destacar que estos caudales ecológicos quedan determinados como un flujo continuo, sin variaciones diarias ni estacionales. La propia Confederación Hidrográfica considera necesario revisar técnicamente estos caudales ecológicos, en atención a la antigüedad de los actuales valores y de los medios que se disponía para su cálculo. Esta reflexión se recoge en el Informe para la Comisión Europea sobre los artículos 5 y 6 de la Directiva Marco del Agua (abril, 2005)

El caudal ecológico debe considerarse como un uso no consuntivo para los aprovechamientos situados aguas abajo, pero plantea claras incompatibilidades con otros usos –consuntivos o no- en su mismo tramo, y en tramos superiores. La relación entre el caudal ecológico y la calidad del agua, además, puede comprometer los vertidos aguas arriba de los tramos de especial valor ambiental.

En el Informe de Seguimiento del Plan Hidrológico de Cuenca del Júcar, se realiza un análisis del grado de cumplimiento de los actuales caudales mínimos definidos aguas abajo de las principales infraestructuras en el PHC, incluido en embalse de Contreras. En este caso, se concluye que el régimen de desembalses ha cumplido hasta la fecha con estos caudales, tal y como queda reflejado en la gráfica que sigue (expresada en m 3 /seg):